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- By José Ignacio Ibáñez Uriol
Diciembre de 1936 a Julio de 1939
Durante el mandato del Alcalde Constitucional D. Juan Abascal, de Unión Republicana, se aprueba la solicitud de la construcción de un Centro Escolar en la localidad dadas las precariedades del que existía entonces.
Tras la autorización, empieza su construcción en 1933, colocándose la primera piedra el 12-10-1934. Tras varios retrasos se termina su construcción en la primavera de 1936.
Antes de su inauguración el 19 de Julio de 1936, tras el alzamiento, el grupo municipal es depuesto y su alcalde y alguno de sus concejales detenidos.
El nuevo alcalde D. Mariano López-Linares, presidente local de Falange, ofrece este edificio como Hospital Militar de retaguardia, lo que es aceptado el 03-08-1936.
Pero su primera utilización es la de alojamiento de 100 niños evacuados de las localidades de Elorrio y Arciniega por tres días.
En noviembre se recibe la orden de equipar el Hospital para lo que se recibe los donativos de los pueblos de la comarca en especial los de las localidades de Cubo y Los Barrios.
Una vez equipado el Hospital cuenta con la capacidad de 200 camas, con un Administrador, un Capitán medico, un Alférez farmacéutico, cuatro enfermeras tituladas, cinco Hijas de la Caridad y un capellán.
El Hospital carece de quirófanos por lo que se destina a enfermos y Heridos de mediana gravedad.
Los momentos de mayor ocupación coinciden con las campañas de Vizcaya, Santander y Norte de Burgos, y con la batalla del Ebro y ocupación de Cataluña.
Su ocupación ronda entre 120 camas y 200.
El 19 de julio de 1939 se cierra definidamente el hospital y el 15 de Septiembre es ocupado como nuevo centro docente.
Cabe destacar la amplia utilización de su comedor, tanto para las tropas destacadas en la localidad, las de transito, el personal del hospital y enfermos, sino también como comedor social de caridad.

Carta con franquicia del Hospital Militar mas dos marcas de Censura.


Escrito del interior del sobre.

Parte de Alta.
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- By José Ángel Arbizu Moral

Me piden que elija una imagen de alguna pieza filatélica que crea interesante, pienso en ello y no se por cual decidirme, en cada temática o colección de historia postal que tengo hay muchas piezas interesantes y de alto valor para mi (valor no en el sentido económico). No se es como elegir entre tus hijos.
Pero la verdad es que si hay algo que me haya ayudado en el desarrollo de las colecciones temáticas y otras ,son los libros, libros no sólo de filatelia, sino de muy diversos temas (telegrafía, exploraciones antárticas, telefonía y un largo etcétera). Si quiero desarrollar bien un tema lo lógico es que conozca bien el tema y para ello que mejor apoyo que la literatura.
Quiero aprovechar para dar un homenaje a los libros , libros hechos por y para filatélicos con estudios fruto de mucho trabajo y tiempo invertido y libros no filatélicos que te narran lo mismo las campañas antárticas o la historia de la telegrafía óptica en el mundo.
Como libros hay muchos , sólo he seleccionado dos, uno filatélico y otro que no lo es, pero ambos tienen algo en común, me han servido para conocer mejor unos periodos de la historia que ha tenido su reflejo en la filatelia y además los dos al leerlos me han llegado al corazón, he podido conocer unas tragedias personales que sucedieron en los años más negros del siglo XX y que han quedado reflejadas en nuestra filatelia y que ahí está, disponible para el que quiera conocer y aprender más y de paso disfrutar .
Como digo presento dos libros, dos libros que son fáciles de encontrar y baratos, uno filatélico realiza un estudio de la historia postal de los refugiados en la época nazi, estudia cómo se organizaba el correo en los diversos campos de refugiados que se abrieron por el mundo (principalmente para los judíos), las comunicaciones de estos refugiados con sus familiares en otros campos o en Alemania, el intercambio de correo entre países enemigos a través de la agencia Thomas Cook y su famoso apartado de correos en el neutral Portugal , el trabajo de la Cruz Roja en este campo y muchos más datos , todo ello con un toque muy humano.
El otro libro es un libro histórico, recoge la historia de los niños vascos evacuados durante la guerra civil, no habla nada de filatelia ni historia postal, pero habla de personas, recoge testimonios de esos niños y realiza un estudio de en qué países y de qué forma fueron acogidos, la experiencia no fue la misma en cada país, en unos sitios eran acogidos casi como héroes y en otros con indiferencia o rechazo. En algunos países fueron entregados a familias, en otros sitios estuvieron en colegios propios con profesores españoles, unos volvieron y otros se quedaron, de los que volvieron muchos se fueron de nuevo, ya no se identificaban con su país de origen. Un libro muy interesante y humano que aporta muchos datos de localidades, personas y fechas que nos pueden ayudar en el estudio del correo de esa época y que intuimos puede ser de algún niño evacuado.
Una pega, ambos libros son en inglés aunque puede que estén traducidos al castellano.
Gracias a todos y a seguir disfrutando de los libros y de la filatelia.
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- By Jaume Balsells Padrós

A pesar de que, tras su independencia de España, la Republica de Bolivia controlaba unos 158.000 km2 de litoral en el desierto de Atacama, hoy en día Bolivia es uno de los pocos estados que carece de acceso directo al mar. Desde su emancipación, Bolivia se sumergió en un estado crónico de revoluciones y guerras civiles. Los primeros 50 años de la República se caracterizaron por la inestabilidad política y por constantes amenazas externas a su soberanía e integridad territorial. Tras uno de estos conflictos, conocido como la Guerra del Pacifico (1879-1883), y en el que se vieron involucrados Bolivia, Chile y Perú, el País del Altiplano terminó cediendo su acceso directo al mar en favor de Chile.
Los recursos naturales de la zona (nitratos y online casino canada cobre) fueron el principal motivo de interés sobre una zona básicamente desértica aunque, las repercusiones geoestratégicas de perder los puertos de Antofagasta, Mejillones, Puerto Lamar y Tocopilla, marcarían para siempre las comunicaciones y el comercio internacional de la República de Bolivia. La carta que presento circuló en 1860 desde Vergara (Guipúzcoa) a Sucre (Bolivia) a través del Correo Inglés. El convenio Hispano-Británico de octubre de 1858 establecía una tarifa de 4 reales por cada cuarto de onza para cartas de España a cualquier puerto servido por vapores británicos. Esta carta es por tanto un porte doble (hasta media onza), franqueado con dos parejas del sello de 2 reales de la emisión de 1860. La carta circuló a través de Francia hasta Londres, donde se envió a través del Atlántico hasta Panamá. Tras cruzar Panamá por tierra, se embarcó de nuevo siguiendo el litoral del Pacifico hacia el sur hasta Puerto Lamar, que en aquel entonces era el principal puerto comercial de Bolivia. Al llegar a Puerto Lamar se le estampó la marca LAMAR en azul y se tasó con 3 sucres, correspondiendo al porteo interior boliviano.
A pesar de haber sido en el pasado el puerto comercial más importante para todo un país, Puerto Lamar, conocido en la actualidad como Cobija, fue devastado por terremotos en la segunda mitad del siglo XIX y, en la actualidad, está prácticamente abandonado.
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